Desde mi partida de cd infierno he sentido que quedé partida. Ahora no soy ni de aquí ni de allá. (No lo soy en realidad y nunca lo he sido)
Pero además de eso, cuando me fui estaba partida en varios sentidos, la primera cesárea se sintió como si me hubieran partido a la mitad y me fuera a romper en cualquier momento, físicamente; por otra parte tenía el alma partida entre las ganas de vivir y cuidar a mi bebé y las ganas de abandonarlo todo y morirme de una buena vez.
Me emociono cuando estoy a punto de irme para allá a pasar un mes en el verano, pero al llegar me siento fuera de lugar, acalorada, sin amigos.
Luego me emociono con volver a mi casa, a mi cama, a dascansar con mi gato. Y al regresar extraño a mi familia, a los amigos que aún me quedan, la comida que tanto me gusta...
("Nada le gusta pero a todo le entra" es una frase que me define, la usó X. una vez en Monclova. Estoy pensando mucho en X. Ya va a cumplir años. Espero que sea mucho muy feliz)
Ahora estoy contando los días para mi partida a cd infierno de nuevo, emocionada por ver a mis hermanos y sobrinos, a E. a C. que siempre están... y hoy tambien llueve.
Veamos si soy capaz de ganar esta partida.