lunes, 13 de junio de 2016

No gracias

Soy una pendeja,
pero no pienso ser tu pendeja,
ni voy a ser tú, pendeja.

Por su atención, gracias.




martes, 7 de junio de 2016

Quebranto corazonal versión H

H: Hola!
Diatriba: wenas!
H: cómo andas?
Diatriba: Batallando, jejeje, tú que rollo?
H: En qué estás batallando?
Diatriba: Quebrantos corazonales
H: Tú ni tienes corazón
Diatriba: JAJAJAJAJAJA!
H: jijijiji
Diatriba: Te pasaste


Y así... no que la H era muda?

lunes, 6 de junio de 2016

Para qué?

Atormentada, sufriente, detenida en la  búsqueda de respuestas, de contacto, de afecto, descubrí que la pregunta "para qué?"  hace las veces de medicamento que controla los síntomas. Y que el descanso, el ejercicio, la buena alimentación y tomar 2 litros de agua al día, es  lo que al final otorgará salud.

Pregunta mata pregunta. Para qué? Para empezar a buscar nuevas preguntas, nuevas respuestas, nuevos contactos y nuevos afectos. La indiferencia dejará únicamente el tormento, el sufrimiento y la inmovilidad, para los cuales la pregunta "para qué?" está resultando bastante efectiva.



Salud.

martes, 17 de mayo de 2016

Ridículo

A veces no sé cuando dejar de intentarlo. Agradecería que me lo hicieran saber, para dejar de hacer  el ridículo.
A veces no sé cuando detenerme y necesito que alguien me indique si debo parar. Los semáforos me resultan muy agradables últimamente, las indicaciones lo son, agradables.
Ahora entiendo a esa inmensa cantidad de personas que gustan de seguir las reglas.
Y aunque  yo me  he creado las mías y soy una fiel seguidora de las mismas, a veces me gustaría que alguien me indicara que debo parar, para poder decidir si es lo correcto o debo ignorarlo. Como los semáforos en amarillo. Una oportunidad, siempre.

Siempre, nunca... vaya farsa.

Salud!

miércoles, 27 de abril de 2016

Pozos

Al parecer me gustan  los pozos. Unos más profundos que otros. Me salgo de uno, después de cavarle  un poco más de profundidad y luego voy y  me meto a otro. Así la llevo. Brincando de pozo en pozo. Y cuando no encuentro uno, yo misma lo cavo, cómo no! empiezo a rascar en  la tierra. ¿Pero que necesidad? Ahí no había tal. Yo lo invento, lo creo, lo imagino, lo hago. Y me meto.

Porque al parecer me gustan los pozos.

sábado, 19 de marzo de 2016

Norma y Gerardo

Norma es  de Honduras, a Gerardo  lo tuvo  en  su travesía por América Central. Gerardo tiene 3 años, va a cumplir 4. Ella tiene 30. Hace 2 que están en México.

Los recogí en la carretera México- Querétaro con dirección a México. Ella estaba  borracha, pidiendo aventón, peleando con los patanes que se detenían a gritarle groserías. Tambaleándose con su lata de Modelo especial en la mano mientras Gerardo corría a su alrededor. 

Lo  primero que me dijo cuando se subió a mi mamámovil  camioneta de aventura fue: los hombres no valen madre! verdad?. Nadie me quiere, solo me golpean y me maltratan, nadie  me cuida.

Yo estaba muy enojada con ella, estaba poniendo en riesgo a su hijo con su alcoholismo y todo lo mío que ví en ella me molestó demasiado. 
Después de asegurarme de que fuera su hijo me  detuve en un oxxo, "lo primero que tienes que hacer es bajarte la peda, te estás poniendo en riego a tí y a tú hijo".
Me dió la lata de cerveza casi llena y me bajé a tirarla,  a comprarles agua, café, comida. La llevé a la central de autobuses de San Juan del Río y le dí dinero para comprar su boleto a un  poblado cercano, en donde hay un centro que les da asilo y comida a los inmigrantes.

Tenía una pelota de Mau en el asiento, Gerardo la quería. Norma le dijo:"te quieres quedar con ella?" y entonces me  detuve de nuevo y le grité: cómo puedes decirle eso a tu hijo? lo dejarías  con una completa desconocida? tú eres la que no vale madre, borracha, exponiéndote a tí y a tu hijo!!! Nadie te va cuidar, nadie te va a querer, ESE ES TU TRABAJO! tú estás formando a un hombre que no va a valer madre tampoco y andas por ahí pregonando que son los hombres los que no valen  madre, empieza por educar a uno que  si valga!.
Y nos quedamos viendo y las dos lloramos. "Es verdad, me  dijo. Pero tú porque sufres?"

Todos sufrimos por algo Norma. Me tomó la mano. "Todo va a estar  bien" me dijo. 

La dejé en la central y la abracé, olía horrible, le dí la pelota a Gerardo y le dí un pañuelo para que se limpiara los mocos. "Toma agua" Fue lo que le pude decir.

Ellos me ayudaron  mucho más de lo que yo les pude ayudar a ellos. 

Y me duele.





miércoles, 27 de enero de 2016

El contacto y sus problemas

Hay días como hoy en los que me quiero subir a mi hermosa  camioneta (que no es una mama/móvil, si no un vehículo de aventura) y conducir hasta ciudad infierno.

Lo haré mañana, lo prometo. Iré por las crías a la escuela y no  me detendré hasta que un pañal, una miada en la llanta o ciudad infierno nos obligue.

Un ratito de distancia para tomar perspectiva, decisiones y recibir ese amor que sólo encuentro en ese ranchote perverso. Pa volver con  más o menos  ganas, no lo sé, pero sin la angustia (espero) que el contacto* me ha provocado en estos días.




*Se tapa los ojitos sonrojada