miércoles, 29 de febrero de 2012

Gordita.

Yo quería unas empanadas de cajeta. Cuando me dijeron que no había panaderías en ese pueblo tuve ganas de llorar. Debe haber pan!. Sí, pero no empanadas de cajeta.

A veces creo que alguien saldrá de una camioneta a decirme: Esto es una broma!. Incluso espero que suceda. Vivir sin disfrutar la comida, sin querer cocinar (me gustaba cocinar, antes), sin una panadería donde comprar empanadas de cajeta por la tarde y comerlas con un té con leche... esto no es vida.

Me trajeron una empanadas nauseabundas... me las comí, castigo. Hace meses que no formulo deseos, veo fuentes y tengo monedas, no formulo deseos, no lanzo monedas.

Voy a hacer un pastel y me lo voy a comer todo. No importa si sabe bien o sabe mal.

No hay comentarios: