...De pronto recordó lo mucho que le molestaba que la tocaran y volteó a ver al tipo que le tocaba el hombro sin
ninguna consideración a su peculiar neurosis, movía la boca, parecía hablarle,
pero ella seguía escuchando música, no tuvo más remedio que sacarse los
audífonos.
Estoy buscando a alguien. dijo él. yo no soy. no, no eres tú. ¿entonces?. ¿entonces que?. ¿por qué me tocas?. te quiero preguntar. ¿qué?. quizás viste a quien busco si llevas mucho tiempo aquí. Claro, se fue por allá, dijo ella señalando hacia la izquierda, hacia donde ella iría si tuviera que irse a algún lado.
Gracias, dijo él alejándose.
Le divirtió verlo caminando de un lado a otro. "Nunca va a encontrar a nadie haciéndome caso, debería saberlo"... la música volvió pero la detuvo de nuevo cuando él se sentó frente a ella.
No encontré a nadie. Eso es porque me hiciste caso. ¿Y qué?. Que yo nunca encuentro a nadie. Te encontré a tí. Pero a mí no me buscabas. ¿Cómo sabes?. Te pregunté. ¿Y que contesté? Que no me buscabas a mí. Entonces me topé contigo. No soy una pared. ¿Segura?. Mmmmm, no. Pues yo estoy seguro de que me topé contigo.
Ella guardó silencio, meditando la posibilidad de ser una pared, eso explicaría muchas cosas, tal vez él se fuera y volviera la música, pero ella prendió un cigarro y rompió el silencio con ese sonido que hace el fuego encendiendo el tabaco, al parecer comunicó algo, porque él habló de nuevo.
¿Quién eres?. soy una pared. pero no estás segura. no. entonces, ¿cómo te llamas?. pared. no es cierto. ¿entonces cómo me llamo?. ¿no sabes?. ahora no. ¿dime cómo te llamas?. pared. no te creo. ¿entonces?. entonces dime tu nombre. ¿para qué?. para saberlo. aunque te lo dijera jamás lo sabrías. ¿y cómo sabes?. precisamente porque lo sé es que te lo digo. y ¿que es lo que no sabes que me dices? . mi nombre. Pared es un nombre feo. ni modo, uno no escoge su nombre. entonces te nombraré muro. es lo mismo. no, un muro puede ser una pared, pero una pared no puede ser un muro, prefiero que te llames muro, habrá que descubrir si eres de contención, de carga o si en efecto eres una pared. habrá que descubrirlo en efecto. yo me llamo:..no me interesa. pero quiero decirte. pero no me interesa. te quedarás con la duda. no tengo duda, no me interesa. algún día la tendrás. ¿qué?. la duda. entonces seguiré viviendo.
Ella formo una nube de humo de cigarro entre los dos y se levantó.
¿a donde vas?. a mí casa. ¿puedo ir?. no. ¿por qué?. está lejos. no importa. entonces ve.
Caminaron en silencio hacia la izquierda hasta un auto.
súbete. ¿por qué?. para llevarte a tú casa Muro. no te conozco. porque no me dejas decirte mi nombre. Ah! otra vez con eso. subete. y con eso!. en realidad te queda tú nombre. ¿cual?. tienes muchas dudas por lo visto. preguntar no es dudar. sí, lo es. no, es como una pared que no puede ser muro. subete. bueno.
Llegaron a casa de Muro y ella no se atrevió a preguntar como sabía la dirección, se conformó con pensar que simplemente lo sabía así cómo sabía su nombre.
te llamaré. cómo quieras.
Muro bajó del auto, caminó a la puerta, escuchó el auto arrancando a sus espaldas.
Pasó la noche viendo sombras en el techo. El teléfonó sonó antes del amanecer.
¿Él?. ya sabes mi nombre. cómo es que tienes mi teléfono. lo encontré en la guía telefónica. ah!. ¿que vas a hacer?. ¿con qué?. contigo, en este momento. dormir. ¿hasta cuando?. hasta que despierte. quiero verte. ¿donde?. donde me topé contigo. cuando despierte voy. hasta entonces Muro. Muro entonces Él. Ella cerró los ojos y durmió. Él, no se sabe.
Estoy buscando a alguien. dijo él. yo no soy. no, no eres tú. ¿entonces?. ¿entonces que?. ¿por qué me tocas?. te quiero preguntar. ¿qué?. quizás viste a quien busco si llevas mucho tiempo aquí. Claro, se fue por allá, dijo ella señalando hacia la izquierda, hacia donde ella iría si tuviera que irse a algún lado.
Gracias, dijo él alejándose.
Le divirtió verlo caminando de un lado a otro. "Nunca va a encontrar a nadie haciéndome caso, debería saberlo"... la música volvió pero la detuvo de nuevo cuando él se sentó frente a ella.
No encontré a nadie. Eso es porque me hiciste caso. ¿Y qué?. Que yo nunca encuentro a nadie. Te encontré a tí. Pero a mí no me buscabas. ¿Cómo sabes?. Te pregunté. ¿Y que contesté? Que no me buscabas a mí. Entonces me topé contigo. No soy una pared. ¿Segura?. Mmmmm, no. Pues yo estoy seguro de que me topé contigo.
Ella guardó silencio, meditando la posibilidad de ser una pared, eso explicaría muchas cosas, tal vez él se fuera y volviera la música, pero ella prendió un cigarro y rompió el silencio con ese sonido que hace el fuego encendiendo el tabaco, al parecer comunicó algo, porque él habló de nuevo.
¿Quién eres?. soy una pared. pero no estás segura. no. entonces, ¿cómo te llamas?. pared. no es cierto. ¿entonces cómo me llamo?. ¿no sabes?. ahora no. ¿dime cómo te llamas?. pared. no te creo. ¿entonces?. entonces dime tu nombre. ¿para qué?. para saberlo. aunque te lo dijera jamás lo sabrías. ¿y cómo sabes?. precisamente porque lo sé es que te lo digo. y ¿que es lo que no sabes que me dices? . mi nombre. Pared es un nombre feo. ni modo, uno no escoge su nombre. entonces te nombraré muro. es lo mismo. no, un muro puede ser una pared, pero una pared no puede ser un muro, prefiero que te llames muro, habrá que descubrir si eres de contención, de carga o si en efecto eres una pared. habrá que descubrirlo en efecto. yo me llamo:..no me interesa. pero quiero decirte. pero no me interesa. te quedarás con la duda. no tengo duda, no me interesa. algún día la tendrás. ¿qué?. la duda. entonces seguiré viviendo.
Ella formo una nube de humo de cigarro entre los dos y se levantó.
¿a donde vas?. a mí casa. ¿puedo ir?. no. ¿por qué?. está lejos. no importa. entonces ve.
Caminaron en silencio hacia la izquierda hasta un auto.
súbete. ¿por qué?. para llevarte a tú casa Muro. no te conozco. porque no me dejas decirte mi nombre. Ah! otra vez con eso. subete. y con eso!. en realidad te queda tú nombre. ¿cual?. tienes muchas dudas por lo visto. preguntar no es dudar. sí, lo es. no, es como una pared que no puede ser muro. subete. bueno.
Llegaron a casa de Muro y ella no se atrevió a preguntar como sabía la dirección, se conformó con pensar que simplemente lo sabía así cómo sabía su nombre.
te llamaré. cómo quieras.
Muro bajó del auto, caminó a la puerta, escuchó el auto arrancando a sus espaldas.
Pasó la noche viendo sombras en el techo. El teléfonó sonó antes del amanecer.
¿Él?. ya sabes mi nombre. cómo es que tienes mi teléfono. lo encontré en la guía telefónica. ah!. ¿que vas a hacer?. ¿con qué?. contigo, en este momento. dormir. ¿hasta cuando?. hasta que despierte. quiero verte. ¿donde?. donde me topé contigo. cuando despierte voy. hasta entonces Muro. Muro entonces Él. Ella cerró los ojos y durmió. Él, no se sabe.
(Reciclado del 2006)
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