domingo, 11 de marzo de 2012

Estancia

Hoy mientras caminaba por la calle (aquí no hay banquetas) hacia el parque más cercano en donde diariamente doy 3 vueltas para no volverme loca (u obesa) escuché una canción que me hizo pensar en tí, una de Alejandro Sanz, te la dejé de despedida, dolió. Mientras la escuchaba recordé que soñé contigo, vivías en una sierra con un río y te encontraba por google maps je je je, yo iba allá con mi hijo (que ya era grande) y tú le preguntabas su nombre, él decía tú nombre, yo le decía que él no se llamaba así, él decía que así quería llamarse. Me desperté con la desesperación de quien sabe que eso no debe ser dicho... igual que cuando te fuiste y no me permitía soñarte.
De regreso del parque, después de las 3 vueltas (ya no uso el mismo tenedor todos los días, pero encontré nuevos rituales) me pregunté por qué me siento tan incómoda en este asqueroso pueblo texano... el único lugar en la tierra en donde todos los que conozco me dicen "carito" o "cayito" como me decía mi abuelo. Será eso?Trato de pensarlo al revés... donde me siento cómoda? En un lugar en el tiempo... aunque podría estar ahí tomando un autobús (ya no puedo volar, en todos los sentidos) no hay medio de transporte que pueda transportarme hacia el pasado, hacia un pasado nuestro.
Al menos hay muchos gatos aquí, incluso les doy las sobras de mi comida a 4 gatos que vienen a casa de mi abuela cuando oyen que abro la puerta, gatos condicionados... jejeje, lo sé, yo soy la humana condicionada a dejarles comida a cambio de verlos venir cuando abro la puerta... de vez en cuanto recibo un "reforzador positivo" (cuando se soban con mis piernas)... extraño mucho a Gobolina, a veces cuando me voy a dormir me muevo despacio, pensando que está acostada en mis pies, ya sabes, para no despertarla, porque luego se peina. También extraño a Cuca, ella va a ser de mijo, o mijo de ella... se la voy a dar a él ahora que esa gata pequeña se quedó sin humano.
Ahora hasta ciudad infierno parece un buen sitio para vivir, después de un mes de estar aquí... no sé que voy a hacer cuando se me acabe el tiempo aquí, no tengo a donde ir, no tengo muebles, no tengo trabajo, sólo tengo dos gatos, un engendro y un chingo de recuerdos hirviéndome en la cabeza; a veces no puedo dormir pensando en lo que haré, a donde iré, a quién más puedo pedirle ayuda... y aún así sé que es mi responsabilidad, que si estuviera sola hubiera muerto desde hace varios meses, que el engendro me mantiene con vida y que mientras lo tenga a él tendré todo lo que necesito, incluso a mis gatos. Ojalá se llamara como tú.



No hay comentarios: