La única silla que tengo en mi casa es de Gobomaldad, ceno sentada en el piso viendo jugar a mi Engendro.
Te invito, puedes sentarte conmigo en el piso. Ahora puedo beber dos o tres cervezas... en un mes podré darle mantenimiento a mi alcoholismo, ven cuando quieras, no tengo muebles, pero tengo mucho espacio... vacío. La verdad no tengo nada que ofrecerte, solo unas cuantas palabras que tal vez no entiendas.
Tengo que confesarte algo: no me gustan las mentiras y procuro no decirlas, aunque a veces es muy complicado... solo una vez he sido fiel... si, solo a una persona, quita esa cara, crees que es muy grave? Ja! Espera a que comience a beber de nuevo... Qué? Ya te vas? No quieres platicar?... Bueno, así que tu digas ay, que puta es! pues no. Tú crees? Bueno. No, soy atea, sí, alcohólica, eso dije, por? Me llamas más tarde? No? Bueno, sabes de alguien que quiera platicar? No? Bueno.
Vivo en el número 8 del Callejón de los locos, colonia La Luna.
Aquí espero...
...no, a tí no, a él, tú puedes ir a chingar a tu madre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario