Estaba con Visitor Q en una librería, buscando debajo de un estante, libros grandes y viejos... "hay varias joyitas ahí" le dije. "No es cierto" dijo otro. Reconocí su voz y me enojé. Lo ví, barbón, con el pelo largo, como antes, cuando lo conocí. "Para Mí" le dije muy molesta. Él sonrió, con esa sonrisa que me derrite. Corrí y lo abracé con miedo de que me rechazara, no lo hizo, me abrazó sonriendo. "Vamos, acompáñame" me dijo. Me fui con él y Visitor Q sonreía al decirme adiós con la mano. Fuimos a un bar, que en realidad era el depa en el que vivíamos. Él saludaba gente, reía, abrazaba a todos. Me molesté. "Me tengo que ir, voy por mi hijo" dije. Mientras caminaba hacia la puerta pensaba "No seas tonta, no te vayas" pero seguía caminando hacia la puerta, la abrí, estaba rota. Me espanté cuando lo sentí detrás de mí diciendo "debimos haberla reparado". A mi alrededor había fotos nuestras, algunas que nunca fueron tomadas, en todas lucíamos felices. Me abrazó y lo besé, respondió a mi beso. "Te extraño" le dije llorando.
Abrí los ojos, con frío, con sueño, sin ganas.
Abrí los ojos, con frío, con sueño, sin ganas.
Ya no sé si son sueños o pesadillas, pero da igual: son.
No hay comentarios:
Publicar un comentario