Hoy estuve en mi primer desayuno oficial del día de las madres. ABURRIDO!!!.
Lo que pensaba mientras todas hablaban de sus partos o cesáreas fue: "extraño que mi bebé viva dentro de mí" la frase tiene dos sentidos. Lo medité. Cuando estaba embarazada deseaba con todo mi corazón que saliera y verlo, a veces hasta me agobiaba el hecho de tener una larva humana en mi interior; ahora hay días en los que con la espalda más jodida que nunca, preferiría cargarlo en la panza y no en los brazos (aunque ya camina perfectamente). Extraño.
Un señor parecido a Clark Kent declamo un poema "Mater admirabilis" de Antonio Mediz, ese Yucateco... hice un gran gran esfuerzo por no carcajearme, aunque lo hizo muy bien.
En el restaurante (con vista a la ciudad de árboles morados) pensé: "que pequeña es esta ciudad".
Fin.
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