Hace unas semanas recibí una solicitud de amistad (esto seguramente sonará rarísimo en unos años, así como hubiera sonado hace algunos otros) de un novio que tuve a los 14 años o 15? Que más da.
El sujeto en cuestión duró en mi vida al rededor de 2 meses.Yo estaba en la secundaria y él estaba en la prepa, en el mismo salón de mi hermana. Lo conocí en una fiesta de cumpleaños de mi hermana. No me interesó para nada, por rubio.
Después de algunos días mi hermana me contó que su amigo quería salir conmigo o algo así (creo que "quiere contigo" era la forma de decirlo en esos días). El muchacho comenzó a ir más seguido a mi casa y unos días después, no me acuerdo cuantos, terminamos siendo novios y besándonos en algún parque de mi colonia.
A mi los novios no me importaban mucho, estaba más interesada en poesía (iak! adolescencia) y en encontrar palabras que nadie entendiera como: efímero, diatriba, irrisorio, hilarante, iracundo. (A los 15 años nadie usa esas palabras, a mí me complace utilizarlas hasta la fecha, las palabras nuevas me entretienen tanto como un cucaracho a un gato), así que el presunto se desesperaba mucho conmigo porque yo no hacía lo que él decía, y yo con él, porque se sentía muy maduro (era dos años mayor que yo) y siempre quería decirme que hacer.
Un día, en uno de los parques a los que íbamos a besuquearnos (yo en realidad iba a fumar, porque en mi casa estaba prohibido, bajo la amenaza de mi madre de tumbarme los dientes si me veían fumando), el novio me dijo: no fumes. Yo tenía un cigarro en la mano y mi encendedor en la otra y le dije: claro que voy a fumar. El me quitó el encendedor y sonrió. "Ahora no puedes fumar". Ja! Fui a una tienda cercana y compré cerillos. Cuando me vio se molestó muchísimo y me dijo: "EL CIGARRO O YO!"
Prendí mi cigarro. Y me fui a mi casa.
No supe más de él. Hasta hace unas semanas. En el cumpleaños de mi hermana. 20 años después.
Lo primero que me dijo fue: Eres la mujer que me cambió por un cigarro y la novia más bonita que tuve.
Yo en cuanto vi su nombre en la solicitud de amistad pensé: el señor cigarro!. Que fue el apodo que le pusimos mi hermana y yo a partir de aquel día en aquel parque.
Ante el reclamo de los sucesos ocurridos 20 años atrás respondí: el que hizo el drama fuiste tú. Yo ya fumaba cuando me conociste y no iba a cambiar. Hazme el chingado favor! Dando explicaciones 20 años despúes!.
Entonces me contó que unas semanas después de nuestra ruptura encontró en su mochila una nota mía que decía: POR QUÉ NO ENTIENDES QUE ME ENCANTAS?.
Y yo truculentamente respondí: Pues nunca lo entendiste. Jajaja.
Y nos hicimos amigos.
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