lunes, 6 de abril de 2015

Wicked little town

Bueno, siempre me ha costado adaptarme. No es que este sea el peor lugar sobre la tierra, seguro hay otros mucho peores; pero últimamente me cuesta demasiado salir de mi casa para algo que no sea trabajo y en mi trabajo me cuesta mucho trabajo no responder groserías a las estupideces que diariamente escucho. Insisto, seguramente hay lugares mucho peores, pero hoy, este me resulta tóxico.
Quisiera (que dios me agarre confesada) estar en ese lugar infernal del que vengo, ahí al menos tengo amigos de verdad. Aquí, en dos años y medio no he podido o querido o como sea, el caso es que no tengo y no me interesa tener.

Al menos cuando uno tiene un amigo cerca tiene con quien quejarse. Aquí mis quejas suenan a "mejor regresa por donde llegaste" y créeme, hoy me encantaría hacerlo.

Ya se me pasará.

En fin.

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