miércoles, 20 de julio de 2016

Las morras

Me confundí, mi discapacidad social me hizo pensar que había que reunirse en el portón de la plaza de toros y que por ahí habría una cantina donde beber alcohol. Pues no, la cita era en el restaurante "El portón" ubicado frente a la plaza de toros. Cuando llegué con cara de incertidumbre las encontré bebiendo café, casi me desmayo. Pedí una cerveza.

Es muy posible que me incluyan en un clan de morras y eso me pone nerviosa. Por más extraño que parezca (porque nunca he formado parte de esos selectos grupos) acudí a la reunión con esos desconocidos seres y me divertí increíblemente.

Me pidieron  que contara algo que nadie sabe, ya que había escuchado bastantes historias de ellas (cosas que la señora que les lee las cartas dijo, de numerología, karma y cosas bastante esotéricas que me entusiasmaron al grado de las carcajadas).
Les  conté del nuevo chilango y descubrí que mi nueva probable amiga chilanga (que fue quien me invitó al clan) sufre por un regio y que yo, la regia del clan, sufro por un chilango, cosas  extrañas suceden en el mundo ¬¬
"La  indiferencia mana! Eso es lo que más pesa!" "Estúpida,  mis sentimientos, idiota" "Pues es que yo de pendeja no tengo un pelo y  miren que me esfuerzo un montón, pero son puras apariencias y las apariencias engañan"
Lo pasé increíble, me reí un montón y  me sentí bien bebiendo cerveza en un  lugar en  el que las mujeres "de cierta edad" van  a tomar café.
Después entendí que mientras yo me sorprendía, me indignaba y hasta me  burlaba de que un  grupo de mujeres estuviera bebiendo café y hablando de cosas esotéricas, esas mujeres me aceptaban con mi escepticismo y mi cerveza en la mano.  Me hicieron sentir cómoda en un lugar en el que francamente desencajaba completamente. Y se los agradezco.


Y espero que me acepten como parte de su estúpido clan, idiota.


Salud.


No hay comentarios: