Es verdad. Nunca más va a suceder así.
Se pone mejor. Pero da hueva, por los probemas propios de la edad... el dolor de espalda, las rodillas madreadas, los corazónes rotos...
Tengo al menos 20 años renegando sobre el amor y sus vicisitudes. Sin enterarme que el amor ha estado ahi siempre, de casi todas las formas posibles, lo he encontrado en los bracitos de mis hijos, en los mensajes de mi madre, en las cervezas con mis amigos, en las noches hablando con mis hermanos, incluso en la comida que les hago a los pajaritos para que me alegren con su presencia.
Los imbéciles que se atrevieron a tratar de vulnerar mi calor y mis ganas de amarles pueden ir a chingar a sus colas podridas. El verano invencible en mi sigue ahí, más fuerte que nunca.
Y de ahí es de donde hoy saco la inspiración... he descubierto que mi lugar feliz soy yo misma, yo soy mi casa. Y cuando estoy feliz es una casa preciosa. Cuando estoy triste da miedo y quiero salir corriendo, pero solo queda hacerme bolita y esperar que pase la tormenta.
Aunque hayan tratado de convencerme de lo contrario, la paz y el amor jamás estuvieron alla afuera, siempre estuvieron en mi.
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