lunes, 8 de enero de 2024

Siempre

Pensé que me iba a quedar ahí para siempre. 

Ha sido un año difícil. 

El 9 de noviembre del 2022 decidí terminar una relación de 5 años. Pensé que lo mejor era estar sola a seguir con alguien para quien no era prioridad. Después de varios maltratos y groserías decidí irme. No sin antes decir: "en tu chingada vida me vuelves a gritar". 

Estuve muy triste, cada que trataba de hablar salían lágrimas en lugar de palabras. Pensé que me iba a quedar ahí para siempre. Pensé que no iba a volver a contarle mi vida a  nadie. Pensé que me quedaría sin palabras para siempre.

Después de que pasó la tormenta, cuando estaba contenta con mi familia en Monterrey, suena el teléfono. No reconocí el número, porque habia borrado el contacto. Era él, borracho. Preguntando como estoy. No mames! Sentí que me jalaban del pie, en medio del mar, a oscuras, sumergida en agua salada, sin aire.

Accedí a verlo. El horror. Me quería "agradecer". No mames, después de 11 meses! Agradezcan en su puta alma o en su mente. Que patanes, en serio!

Me encontré otra vez como al principio, en un hoyo oscuro. Pero después de llorar un mes más, salí, con los ojos hinchados, bien decidida a dejar todo eso atrás. "El pasado ya no sirve ni cómo basura", dice mi escritor favorito. 

Y sentí que las palabras regresaban a mí. 

Había sentido, en el último año, que las palabras me abandonaban, así que me escondí. Pensé que me iba a quedar ahí para siempre, escondida.

Lo difícil es eso en realidad, pensar que te vas a quedar ahí para siempre, que eso es lo poquito que te mereces. Estar convencida de que si ya invertiste tanto tiempo en ese patán, algo bueno tiene que suceder, que si haces todo bien, todo va a funcionar. Disonancia cognitiva. Vicio absurdo.

Ahora no tengo ganas de hablar con nadie, tengo miedo y me cuesta trabajo salir de mi casa. 

Pero al menos ahora tengo palabras y síntomas y paz. Principalmente porque tengo palabras.

He pensado mucho en este blog y todo lo que he escrito en los 20 años que tiene de existencia y me agrada saber que todo es temporal, los días buenos y los malos. Ambos tienen la misma cantidad de horas.

Nada es para siempre. Ni lo bueno, ni lo malo. 


No hay comentarios: