Ayer tiré las pulseras que te regalé. Y cuando lo hacía pensé en venir a escribirlo, pero me ocupé, jejeje.
Recuerdas la pulsera que te dí en Santa Lucía, cuando te dije que me quería casar contigo? Yo la tenía! Porque cuando te operaron te la tuvieron que cortar. Y me la dieron a mí mientras esperaba paciente a que salieras del quirófano para atenderte.
Recuerdas la pulsera que tenía un imán que se juntaba con una pulsera mía? También la tenía yo! Porque te la quitaste y la olvidaste y la recogí y me quité la mía también y no volví a ponérmela.
Al final las tenía yo, porque nunca fuiste capaz de sostener un compromiso conmigo.
Regresé brevemente a mi casa a limpiar y acomodar algunas cosas, encontré esas porquerías que con tanto amor te regalé... las tiré a la basura, así como he tirado a la basura cada cosa que me recuerda a tí.
Que feliz me siento de deshacerme de todo lo que me estorba.
Y que feliz me siento de no tener la necesidad de ser querida por patancillos de mierda.
He mejorado bastante. Todo esto ha valido la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario