Durante 9 años viví en una casa que pensé jamás dejaría. Sorpresa!, he dejado esa casa.
Me dolió, no lo voy a negar, lloré tirando mugrero, limpiando cajones, guardando libros en cajas (una vez más)... pero cuando llegué a mi nueva casa sonreí. Soy feliz.
"Todo va a estar bien, me siento muy afortunado de que me hayas elegido" me dijo mi futuro esposo. Y le creo.
Poco a poco desempaco mis cosas, recuerdos, sentimientos; acomodo mi ropa, mis cremas, mis perfumes, a mi misma. Poco a poco logro ser yo.
Descubrí que cosas que antes me molestaban, hoy son irrelevantes, debí cambiar mucho. Funcionó. Todo lo que hice funcionó.
Estamos en casa, mis engendros, Elote y yo... junto a un hombre maravilloso al que adoro. Sorpresa!
:)
No hay comentarios:
Publicar un comentario