martes, 8 de octubre de 2013

Malos hábitos

Algunos volvieron. Me lavo las manos cada vez con más frecuencia... no como antes, si no tendría que acudir a Ana nuevamente. No. Sólo ha aumentado la frecuencia, en un 18% aproximadamente, en comparación al año  pasado que solo tuvo un incremento del 4%.
Una lata esto de sacar números. Mi jefe me adora, soy eficiente, soy casi como un robot, puedo sacar números todo el día y puedo decirle en cuanto han bajado las quejas de los clientes desde que llegué aquí e implementé mi sistema de atención. Lo que no puedo hacer es oler a los clientes, me provocan un inmenso asco.

Cuando le dije a David que me desharía de mi tenedor lo cumplí, ya no como con el mismo tenedor. Ahora cargo con un tenedor deshechable en mi bolso para poder comer en cualquier lugar. Más higiénico, viene en su bolsita y todo. Una ganga la bolsa con 100 de esos.

No estoy tan grave, sólo volvieron algunos malos hábitos. El otro día ví a mi hijo mayor sacando los chícharos de su ensalada de atún, no pude evitarlo, los conté, cuando dije "17" mi hijo mayor se comió uno y dijo: 16. No sé si alarmarme o estar orgullosa de él. En fin, sonreí. Aún no tiene 2 años y ya cuenta chícharos.

Lo que me gusta de mí síntoma es que me siento más yo. Dejo de ser esa persona que lo intenta, para convertirme en esta persona a la que no le importa. Dejo de ser esa persona que bebe para olvidar y me convierto en esta persona sobria que puede tomar un arma en cualquier momento y decidirse a usarla.

Te lo dije David, un día iba a pasar. No me creíste.

Ya, en serio, alguno cuenta con el teléfono de Ana? No he podido dejar de lavarme las manos.

lunes, 7 de octubre de 2013

Confesión

Mira, la cosa está así: he aprendido a vivir.
No, no quiere decir que te haya olvidado, ni que dejé de quererte, lo que quiere decir es que he tenido que continuar porque no he tenido el valor de detenerme. Es así de simple en realidad.

Hasta aquí escucho los aplausos de una multitud que no existe.

Pero... debo confesar que cada cosa que me ocurre, cada canción que escucho, cada juego de los Cowboys y cada capítulo de Friends que veo, lo hago en franco desafío hacia tu persona; me compré un té, sí, de ese té inglés que tanto te gusta beber por las tardes y me lo tomo con leche en la mañana, para molestarte, así como me orino los pies en la regadera, mastico con la boca abierta y como siempre en el mismo plato... para ser honesta, así es como he podido continuar con vida. Sabes por qué? Porque cada noche cuando me voy a dormir, apareces de alguna forma en mis sueños y me reclamas, me platicas, te enojas, me perdonas, me besas, sigues ahí y entonces yo te cuento, te reclamo, me enojo, te perdono, te beso y sigo ahí, contigo. Despierto sola y sinmigo, pero de esa forma amor, y sólo de esa, es que he aprendido a vivir lejos de ti.


No, nunca dije que fuera sano. Aún lo siento.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Sonrisa matutina.

"Marco Eugenio sonreía mientras su madre le gritaba a una muchacha asustada: APRENDE A MANEJAR ESTÚPIDA!!!"

Esa sonrisita  por la mañana es un recordatorio alegre de lo que he hecho bien... y es mejor que el café.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Datos sobre mi empleo.

Mi empleo es bastante estresante. El departamento que dirijo se encarga de atender a los clientes enojados, recibir mentadas de madres y quejas, etc, etc. Mi nuevo jefe, a quién llamaremos Norteño Panza (por el momento), dice que sólo la gente loca como yo puede hacerse cargo de este tipo de departamentos. Yo lo que digo es que a las 6:45pm, las 7 personas que laboramos en este H.* departamento tenemos que guardar silencio mientras suena gloriosamente: "El mariachi loco". Lo que sigue son las carcajadas.
Y sí alguien de otra área está aquí y no guarda el debido respeto, es retirado de inmediato por los guardias que resguardan nuestra alegría vespertina.

El mariachi loco. Perfección musical. He dicho.




*La H. en todos los casos es para abreviar Hilarante.



jueves, 19 de septiembre de 2013

Hay días...

Hay días en los que me pregunto como opera la llamada "admiración". Si alguien me pudiera ayudar lo agradecería, pero como de pendejadas ya tengo suficiente conmigo misma y no me gusta escuchar las pendejadas de los demás (no por nada dejé de ejercer) entonces prefiero que nadie me ayude y tratar de entenderla por mi cuenta. Yo admiro a gente que ha hecho cosas admirables, sería incapaz de admirar a una mujer solo por ser madre, soltera o casada, tal vez es una buena madre o una mala madre, pero al final del día es solo una madre, tan difícil como ser uno de esos señores que recogen la basura, o de los señores que destapan las cañerías, pero no admirable, a menos que levante un vehículo para rescatar a unos pobres gatitos en peligro o así...
Hay otros días en los que me pregunto sobre la "discriminación", no es discriminar darle un trato diferente a una mujer embarazada? No juzgo si está bien o mal, solo me pregunto si no es discriminación. El embarazo (llevo dos) no es una discapacidad, pero si incapacita para varias cosas, aún así, considero que está sobrevaluado y que así como las perrillas y gatillas paren en cualquier sitio, las hembras humanas deberían poder parir sin tanto pedo. En fin. 

Pero la verdad es que hay días como hoy, en los que me pregunto cuando me dejarán en paz mis dos engendros para poder disfrutar de mi tan extrañada soledá. Por lo pronto, en cuanto cumplan 5 y 6 años dejaré de lavar platos e ir a la tienda. Es lo bueno de ser una madre.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

Consejos

Si pudiera transmitir la horripilante ascopena que me dan los individuos que dan consejos... tal vez comprenderían el por qué me la paso callada la mayor parte del tiempo, mirándolos con desprecio, mientras disfruto de mi goma de mascar.


                                                                                                                                                                        



martes, 3 de septiembre de 2013

Diatriba, una mudanza más

El fin de semana me mudé, de nuevo, perdí toda esperanza de que Gobolina vuelva, duele... y aún falta otra mudanza antes de poder vivir dos años en un mismo lugar. 

He decidido no desempacar y sobre todo, no acumular. Esto implica un alto sacrificio de mi parte, que guardo piedras, palos, botes, cajas, libros y cualquier cantidad de objetos encontrados incluso en las calles...
Mis engendros tendrán unos cuantos juguetes que compartirán, yo no tendré más de una bolsa de ropa y una de zapatos. Iré eliminando de mi vida el lastre y facilitaré mi vida como nómada.

No, no pienso detenerme. En cuanto me quedo quieta comienzo a pudrirme, así que el movimiento es lo mío... un pequeño descanso antes de otro destino provisional. Dos años más, espero.

Los días duelen menos, debo admitir. Pero eso sí, aún extraño. 


Me encanta la palabra "extraño". 
Adjetivo y verbo. Con acento y sin acento.