jueves, 3 de diciembre de 2015

De vidrios y caminantes.

"Es como si uno contuviera vidrios rotos en el alma, que te estuvieran lastimando. Todos tenemos algún vidrio roto en el alma, que lastima y hace sangrar, aunque sea un poquito. Entonces, al escribir, siento que puedo sacar un poco de esos vidrios fuera de mí. Al ponerlos en un papel, ya no me dañan. Ya no me hacen la vida imposible, sino que la multiplican, porque me permiten entenderme mejor con los demás. Porque cada uno tiene sus vidriecitos que duelen. [Sonríe un poco.] Creo que la literatura es comunicación o no es nada. No escribo para mí, escribo para comunicarme con otros, para llegar a otros que van a ser mis amigos, aunque no los conozca todavía."
E. Galeano.




Con lo que  me molestan las citas.
Vamos sacando  vidrios y caminemos.

martes, 1 de diciembre de 2015

Presupuestos

No  sirven  para  nada. 


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Intentaré escribir

No podía dormir. El movimiento del bus me da comezón en la nariz y no puedo dejar de rascarme, por lo tanto no puedo dormir. Mi espalda chueca, además, me está  dificultando hacer eso que tanto me gusta: viajar.
Pensé que al fin tendría 10 horas para leer mi libro, pero entre la comezón y la falta de luz en mi  asiento resultó imposible (autobús horrible). Luego volví. Y me sentí tan sola... que al volver, lo mejor que pude encontrar en este pequeño y retorcido pueblo fue a mis crías.

La verdad no extraño ese ranchote del que vengo, no es eso. Es tal vez esa yo que dejé de ser. Las personas que me rodearon durante el festejo  me recordaron cómo solía ser yo en aquella época, me sorprendí no siéndolo más, alguien que da miedo. ¿Por qué? fue la pregunta que les hice sonriendo. La respuesta fue una  risa generalizada. Ahora doy risa. Me gusta.

Tampoco es que odie este  retorcido y pequeño pueblo, es que el pequeño y retorcido pueblo me odia a mí (jajaja, tenía que escribirlo) y tiene sus muy válidas razones.

Es por eso que he decidido no dejar de documentar esta vida mía tan llena de errores, que la llenan de buenas historias que me permiten organizar este hervidero de pendejadas que tengo  por cabeza, contando.

Otra vez. Ya qué.


martes, 10 de noviembre de 2015

Yo acá; Tú allá

Sigo esperando que tengas el maldito valor de venir a reclamarme por todo lo que he hecho, hice y haré en tu contra con el único objetivo de joderte de alguna forma.
¿De verdad necesitas preguntar por qué? Pues porque no soporto quererte así, me molesta nostalgiar de esta manera y andar por ahí como gatillo callejero bajo la lluvia. Eso, mi amor, jamás te lo voy a perdonar, uno no abandona a un gato y menos bajo la lluvia (mucho menos de asteroides).
Así que ahora te aguantas y me vienes a poner la cara de guapo que tienes y que me enloquece, para besuquearte... y luego darte de puñetazos por lo mucho que me molesta quererte más que a mí.




lunes, 9 de noviembre de 2015

Dolor

Soy una espalda adolorida :(

jueves, 29 de octubre de 2015

De felicidad

Mi chiquita se casó. Fue maravilloso. Lloré (si alguien lo repite en voz alta lo mato). Raro, eso de estar cerca de la felicidad, era tan  evidente que casi casi se tocaba.
Mientras bailaba sola, me imaginaba haciendo una tregua con ella y la veía bailando a mi lado, con su estúpida sonrisa.

Unas horas antes, junto a mis amigos más antiguos, escuchaba versiones podridas de felicidad, esa que más bien  suena a resignación y a hijos que muy en el fondo succionan la existencia y te dejan  sin energías. Escuchaba sus historias de felicidad que aluden a un encarcelamiento, a una vida limitada por el qué dirán,  por lo que "debe ser". Muy triste.

Y al final de la odisea, de un viaje durante el huracán más grande de la historia, del vestuario vintage y las pestañas postizas y ese disfraz que me ayudó a ser más yo que nunca, descubrí que si puedo, que puedo terminar bailando con  la felicidad, sola, en la boda de mi mejor  amiga.

Y desde entonces, se me quedó esta sonrisa y la cara de estúpida.

Salud!

lunes, 5 de octubre de 2015

Hay prioridades

Aquí las estaciones se notan. Ya es otoño y se nota, el viento frío, las plantas perdiendo verdor...  todo muy romántico y yo buscando que hacer.
No te lo había contado, estoy escribiendo cartas a mis seres  queridos, otra vez. Había perdido la costumbre  y tengo adolorida la mano, pero vale la pena. Ver la cara asombrada de los empleados de correos cuando llego con  las cartas no  tiene precio, si pudiera ponerles subtítulos dirían: "por qué no envía un email?"
Ayer justamente me puse a extrañarte, hoy que el viento frío va llevándose hojitas secas de árboles hipócritas (se llama Dollar) y saqué una prenda apropiada para cubrirme pensé que sería ideal que me abrazaras y lo peor fue que pensé que sería ideal que me  abrazaras por mucho tiempo, una hora o algo así... pero tu estás bien  lejos y tal vez si quieras abrazarme, pero no  tanto tiempo y obvio no  sería tu prioridad, seguro tendrías otras prioridades.
Acá yo  sigo cagándola sistemáticamente, como me gusta. Al grado que hoy, que tengo  la  noche libre no tengo otra cosa que hacer, mas que escribir cartas a mis seres queridos.

Y yo te vine a escribir esto. Y no me dolió la mano.