martes, 31 de julio de 2012

Update innecesario

Mi pequeño Engendro pronunció hoy su primera palabra: 
CACA.


Es un hijo de su madre.




Y su madre está orgullosa! :3

lunes, 30 de julio de 2012

Elena

Hoy nació la segunda de mis sobrinas: Elena. 

Mijo ya tiene a quien jalarle los chongos :3


sábado, 28 de julio de 2012

Indeed


La primera de hoy...



Comencé el día con una oldie... y vine a ponerla aquí.

Y qué!

jueves, 26 de julio de 2012

Por leer

Y qué lees ahorita?
Trato de entender a Joyce... y tú?
A T.W. Adorno.
El gato de Cortázar escribió algo?
Jajaja!

Esa conversación ocurrió hace casi 3 años. Estaba leyendo el Ulises de Joyce, antes de pisar Oaxaca por primera vez, en mi cumpleaños 29. Ese libro fue un regalo por mi cumpleaños 28, bueno, fue lo que escogí después de devolver en la librería el regalo que me hicieron, je.

Ese libro es uno de los 3 libros que traje conmigo... comenzaré a leerlo de nuevo, nunca supe por qué lo dejé de leer... seguro otro libro.

Aquí llueve casi todas las tardes, que tal allá?






miércoles, 25 de julio de 2012

De sueños y cosas.

Una de estas noches soñé con Visitor Q. Hacía muchos muchos años que no tenía un sueño en donde yo no fuera protagonista. Estaba chido, incluía a su exnovia, ciudad infierno, una universidad, C. y ametralladoras... Visitor Q le decía a C. que cuando era niño se había parado frente a una explanada en ciudad infierno, con una ametralladora, y que la gente lo veía pero nadie hacía nada, había ido a contarle eso a un maestro en la universidad, un gurú, y cuando salió se quejaba de que siempre se quedaba con muchas dudas, que necesitaba respuestas concretas y yo (personaje secundario del sueño) le decía: sí querías respuestas concretas le hubieras dado al conductismo. Luego le decía a su ex novia que mejor se midiera las botas grises... se estaba midiendo unas botas bien feas y al lado había unas grises que no estaban tan mal.

Se lo conté a Visitor Q,  me dijo que lo escribiera en mi blog, le comenté que al final sólo él y C. leían este basurero, me dijo "no sé", le dije que daba igual, este sitio es a donde vengo para sacar con palabras lo que no me deja dormir y una que otra cosilla, a falta de analista, para no matar y evitar embolias.

El polvorón ya está conmigo, después de viajar de vuelta a ciudad polvo y atravesar una tormenta que estuvo a punto de no dejarme salir del norte, una vez más... su motor está como nuevo. 

Me gusta conducir en esta ciudad, que ahora será la ciudad de los árboles cuadrados, la gente cede el paso al peatón y a otros vehículos... ya encontré el sitio en donde quiero vivir, ahora necesito producir dinero para pagarlo. Las plazas públicas en este lugar tienen wifi!!!

Fui a pasear a la plaza del centro de la ciudad y me sorprendió una mini feria del libro... con todo el dolor de  mi corazón tuve que dejar ir una edición en inglés de un libro de Murakami que no ha sido traducida al español... necesito producir dinero urgentemente. Y comenzar a comprar nuevos libros, ahora que no tengo libros siento que algo me falta, libros.

Mi engendro parece ser feliz aquí, no hace calor. El otro día le dije que un día lo llevaría al lugar en donde  tenía planes de vivir, en donde deseaba con  todo mi corazón vivir, antes de que cagaran sobre mi sueño, en donde se suponía que... bah! que más da, ahora puedo al menos ir de visita. Lo que me impedía ir ya no está ahí. Sonrió.

Gobolina indignada, la trataron como equipaje y no puede dejarlo atrás, je je.


Pobre Goboamor.

lunes, 16 de julio de 2012

Travesía

Aún no sé ni cómo estructurarlo con palabras, igual trataré de hacerlo... para eso sirve esta mugre de blog.

Me despiertas entonces? dijo C. Simón. Respondí yo.
A las 4:30am después de dormir 3hrs y media, mi Engendro exigía sus alimentos, desperté a C. que se dió una ducha. Yo hice lo mismo después de alimentar al Engendro.
El polvorón (mi vehículo) estaba cargado con las cosas que me llevaría desde el día anterior, con mi nueva parrilla para cargar más, sólo faltaba mi familia. Cuando salimos del depa de C. le dje: Mira, sí puedo cargar con mi familia. Mientras cargaba la jaula con Gobolina y el portabebé con Engendro.

Manejé hasta que Engendro exigió de nuevo sus alimentos. El polvorón se había calentado un poco en las subidas de Arteaga, me pareció lógico por el peso y el esfuerzo del motor. C. se puso al volante y la temperatura subió un poco más, constante, hasta llegar a lo rojo, nos detuvimos en medio de la nada. Esperamos a que se enfriara el motor, pusimos anticongelante (comprado con anticipación, previendo semejante circunstancia) y emprendimos el camino de nuevo, conmigo al volante una vez más.

Casi llegando a Ciudad Polvo (pasando esa ciudad siempre es cuando por fin siento que salí del norte de este país) el motor de Polvorón comenzó a calentarse de nuevo... paramos, otra vez anticongelante. Fuimos a un vulcanizadora que estaba a unos metros y pregunté a que podía deberse semejante calentamiento después de un galón de anticongelante y otro de agua. No respondieron, el motor estaba frío de todas formas así que decidimos continuar después de que C. pidiera un baño y le dijeran que ahí después de un montón de mugrero se encontraba algo parecido a una letrina, nel, vamonos.

Gasolinera de "Pocitos". Llego ahí?. Ya se me quitó la urgencia, me dijo C. Ps igual y relleno el tanque de una vez.

Sólo faltan 400 km Polvorón!. Y cuando traté de encenderlo no pude. Intenté una, dos, tres veces. Encendió y lanzó por el mofle humo blanco, mucho. Me puse en una bomba de gasolina y pregunté: Tú sabes por qué hace eso?. El muchacho me dijo, hay que checarle el aceite. Ya se lo checaron, dije mientras me bajaba. El aceite tiene agua! gritó el muchacho.

P U T A M A D R E. Pensé yo.

Ya no lo prendas, lo vas a desvielar. Donde hay un taller por aquí?. Aquí hay una tarjeta de un mecánico. Llamé.

Vino un señor. Revisó el motor. Agua en el aceite efectivamente, empaques, cabeza... 7mil pesos. Cotiza una grúa... Cuando decidas que hacer me llamas.

C. cotiza la grúa. Yo habló con mi madre. Grúa cara, madre no paga. Señor, llévenos a la estación de autobuses, espere, sacaré lo que pueda cargar de mi pobre polvorón.

Engendro, Gobolina, C. y yo en la central de autobuses de ciudad polvo. Cosas asquerosas suceden en esa central. Un niño pequeño lleno de mocos se mete a la boca un dulce que se le cayó al suelo, después de que algo que parecía ser su padre lo sacudiera con sus manos igual de sucias que el suelo.

Parece que algo impide que salgas de aquí, me dijo C. Me la pela, yo llego hoy a ciudad de árboles morados sí o sí, respondí.

Lentitud. 2 horas y media para abordar el bus, fantaseamos respecto al año en el que estabamos, todo lucía tan 1994 que por un momento pensamos que veríamos revistas ERES con Chao y Sasha en la portadas, reímos bastante.
Abordamos, Gobolina tiene que viajar abajo, con las maletas. Pobre Goboamor la tratan como equipaje. 6 horas después llegamos a Ciudad de árboles morados con mi madre, yo no había podido dormir, Gobolina estresada, bebé sonriendo (increíble lo buena onda que es ese Engendro) C. con los ojos más rojos del mundo después de una siesta.

Por fin estamos aquí. TOMA ESO DESTINO DE MIERDA!!!. Aquí no quieren a Gobolina. Ya aclaré que donde estemos bebé y yo estará ella y que mi hijo lo único que tiene en el mundo y lo único que necesita soy yo. Parece haber quedado claro, pero igual, me urge conseguir un sitio para vivir, con mi familia.

Mis cosas y mi polvorón continúan en medio de la nada, en la frontera entre mi salida de un lugar que jamás había podido dejar y lo que puede ser mi nueva vida. En un lugar donde aún es 1994. A 400 kilómetros de aquí. A donde tengo que volver, por él.


Tengo mucho, mucho sueño.


No sé que hubiera hecho sin C.