lunes, 27 de julio de 2015

Mentiras

Tengo dos heridas en la espalda que parecen latigazos, me golpeo con una puerta que hay en mi closet cada vez que puedo, tengo un chipote en la frente porque de alguna forma me dí con el cancel del baño en la cabeza, me herí la mano poniendo un espejo y me he tropezado al menos 4 veces el día de hoy.

Tengo que dejar de mentir o me voy a terminar matando. Estúpida culpa.




martes, 21 de julio de 2015

Dos horas

Tardé tanto en llegar al hotel que los dos pensamos que no lo lograríamos. Dos horas nada más. Miles de kilómetros viajados al punto intermedio y sólo dos horas para estar juntos, a oscuras, en un sórdido cuarto de hotel de 4 estrellas que más bien parecían 3.
Toqué la puerta. Quién es?. Pues yo, a quién más esperas?. Abrió. Lo abracé. Me besó. Y logramos que esas dos horas parecieran mucho más y que esos miles de kilómetros desaparecieran por completo.
Después de estar desnudos en la cama y sonreír como locos, regresamos poco a poco a ser eso que no somos, para volver a hablar de la familia, del trabajo y separarnos otra vez, cada uno en un extremo de la habitación, volver cada uno a ese lugar a miles de kilómetros de distancia del otro.

Salimos como dos extraños, volteando a otro lugar, sonriendo. Sonrisa que no tardó mucho en desaparecer, cuando nos dimos cuenta que probablemente no volveríamos a vernos, que esos kilómetros, que esas familias, que esos trabajos, que el tiempo que no tenemos nos va a impedir volver a estar desnudos en una cama, sonriendo, siendo lo que somos, aunque sea por dos horas.



sábado, 27 de junio de 2015

Molestias propias de la edá

Sobre todo la espalda se ha vuelto insoportable. Hace 14 años, cuando el "trauma" me indicó que lo mío era la chuequés no pensé que llegaría a doler tanto. Claramente me dijo: "si te doy algo para el dolor ahora, cuando de verdad te duela, en 10 años, no habrá nada que te pueda recetar"

Ahora desayuno flanax.

El dolor, propiamente, se ha vuelto físico. Recuerdo que antes me dolía cualquier cosa que no estuviera en el cuerpo. Ahora, me duele el cuerpo. 

Habrá llegado la hora de que el silencioso páncreas aprenda a hablar y que el hervidero de pendejadas que tengo por cabeza aprenda a callarse?

Supongo que son las molestias propias de la edá.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Herr Professor

Lo que más me gusta de él es su personalidad. No es un científico y no era tan brillante, pero la suma de su inteligencia y su personalidad lo transformaron en un icono.
Hoy cumpliría 159 años y yo no dejo de pensar que si pudiera emborracharme con cualquier personaje de la historia, él sería el primero. Elegiría le época en la que se peleó con Jung. Enero de 1903. Estar ahí cuando ideó la última carta que habría de mandarle... chisme time!.

Luego iría a pasear a caballo con Lady Godiva. Vestida de hombre, usando un bombín negro.

Wait a minute... ¬¬


jueves, 30 de abril de 2015

Uno más

Cada vez es más rápido. Y ya no duele.

Todo parece indicar que tenía razón.



¿Quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón donde guardo el corazón.


lunes, 6 de abril de 2015

Wicked little town

Bueno, siempre me ha costado adaptarme. No es que este sea el peor lugar sobre la tierra, seguro hay otros mucho peores; pero últimamente me cuesta demasiado salir de mi casa para algo que no sea trabajo y en mi trabajo me cuesta mucho trabajo no responder groserías a las estupideces que diariamente escucho. Insisto, seguramente hay lugares mucho peores, pero hoy, este me resulta tóxico.
Quisiera (que dios me agarre confesada) estar en ese lugar infernal del que vengo, ahí al menos tengo amigos de verdad. Aquí, en dos años y medio no he podido o querido o como sea, el caso es que no tengo y no me interesa tener.

Al menos cuando uno tiene un amigo cerca tiene con quien quejarse. Aquí mis quejas suenan a "mejor regresa por donde llegaste" y créeme, hoy me encantaría hacerlo.

Ya se me pasará.

En fin.

lunes, 30 de marzo de 2015

Novedad

Él es un pintor por el que desapego era lo más que sentía.
Este fin de semana descubrí de pronto una complicidad con él, desconocida, nueva, emocionante.

Sentí la necesidad de decírselo, pero lo único que me salió fue un abrazo y la frase: aquí estoy.

Fue raro, pero bonito. Nuevo.