sábado, 24 de septiembre de 2011

Escape falso.

Hoy me levanté de la cama porque me dijeron que podía conectarme un momento a escribir. No sé por qué. No he hecho bien las cosas. No lo merezco. Escapé. No supe bien por qué, subí al automóvil y conduje cientos de kilómetros...regresé a  la ciudad de la que huí. Sí, huí. Llegué por inercia al último sitio que pude llamar hogar, sólo para darme cuenta de que ya no tenía mas la llave de esa puerta y de que los árboles habían muerto, quizás desde febrero y yo no me había enterado. No pude más. Encendí mi teléfono (bonita forma de desaparecer, uno solo tiene que apagar el teléfono) y llamé.
Donde estás?. En Monterrey. Eso ya lo sé, dónde estás?. Vas a venir por mí?. Sí, sabía que vendrías acá. Desde hace cuanto sabes que escapé?. Desde que te fuiste, donde estás?. Carlos Salazar y Miguel Nieto. Sabes que no puedes seguir haciendo esto, voy por tí.

Me limpié la lágrimas, era la segunda vez en mi vida que estaba en esa calle llorando en una banqueta. No tardaron ni 15 minutos.

Sabes que no puedes con esto. Cómo sabías que vendría?. Igual sabía que llamarías, no te puedes ir. Y sí un día lo consigo?. Voy por tí y te regreso. Aunque yo no quiera?. Si quieres. Cómo sabes?. Lo sé, por eso llamaste. Y si llamé porque no puedo?. Entonces tengo razón.

En la carretera, de regreso a la ciudad destino y a esta institución me dijo algo que me dejó sin ganas de levantarme de la cama, hasta ahora.

Te amo. Por qué?. Porque yo si tengo los huevos para hacerlo.

No me lo merezco, no quiero levantarme de la cama.

Dejaron que Gobolina se quede conmigo. Espero no despertar un día y darme cuenta de que es una Gobolina de trapo.

Hoy, su bonito pelo negro brilla a un lado mío mientras escribo. 

martes, 20 de septiembre de 2011

En esta institución...

En esta institución me tratan bien. Hay quien contiene mis ataques de ira, mi violencia y mi locura. Hay gente que incluso se ocupa de peinarme y asegurarse de que me bañe. Bañarse se siente bien, sólo que a veces me da tanta flojera levantarme de la cama...
En esta institución procuran que me alimente bien (saben que no como cerdo y no me obligan a comerlo). Me dejan entrar a internet de vez en cuando, cuando no me pongo violenta... y cuando lo hago hay alguien que viene a someterme para evitar que me siga haciendo daño a mí misma. Yo sé que es por mi bien.
Me han preguntado si no me molesta estar encerrada en esta institución, no estoy encerrada, he ido a visitar a mis amigos, pero yo sé que no puedo sola ahí afuera, necesito a alguien que me someta, alguien que evite que me siga haciendo daño.
Llevo ya dos meses sin tomar, he salido 3 veces y no he bebido ni una gota de alcohol, jamás me había puesto a ver lo horrible que es soportar la vida sobria, los ataques violentos incrementan, espero que con el tiempo y el cuidado que me dan aquí desaparezcan para siempre.
A veces me aburro, a veces me desespero, a veces me pongo violenta y a veces recuerdo que la única persona que puede hacer algo para que esto se detenga soy yo. Así que ingresé a esta institución que me ayuda haciéndose cargo de mí, ya que yo por el momento no puedo... y aquellas personas que prometieron hacerlo, mintieron.

Llevo una semana sin ataques, mañana podré salir un rato a jugar con Gobolina.


Es, por el momento, lo más importante ahí afuera.