martes, 20 de septiembre de 2011

En esta institución...

En esta institución me tratan bien. Hay quien contiene mis ataques de ira, mi violencia y mi locura. Hay gente que incluso se ocupa de peinarme y asegurarse de que me bañe. Bañarse se siente bien, sólo que a veces me da tanta flojera levantarme de la cama...
En esta institución procuran que me alimente bien (saben que no como cerdo y no me obligan a comerlo). Me dejan entrar a internet de vez en cuando, cuando no me pongo violenta... y cuando lo hago hay alguien que viene a someterme para evitar que me siga haciendo daño a mí misma. Yo sé que es por mi bien.
Me han preguntado si no me molesta estar encerrada en esta institución, no estoy encerrada, he ido a visitar a mis amigos, pero yo sé que no puedo sola ahí afuera, necesito a alguien que me someta, alguien que evite que me siga haciendo daño.
Llevo ya dos meses sin tomar, he salido 3 veces y no he bebido ni una gota de alcohol, jamás me había puesto a ver lo horrible que es soportar la vida sobria, los ataques violentos incrementan, espero que con el tiempo y el cuidado que me dan aquí desaparezcan para siempre.
A veces me aburro, a veces me desespero, a veces me pongo violenta y a veces recuerdo que la única persona que puede hacer algo para que esto se detenga soy yo. Así que ingresé a esta institución que me ayuda haciéndose cargo de mí, ya que yo por el momento no puedo... y aquellas personas que prometieron hacerlo, mintieron.

Llevo una semana sin ataques, mañana podré salir un rato a jugar con Gobolina.


Es, por el momento, lo más importante ahí afuera. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gobolina se merece a la mejor "diatriba". Tú también. No te rindas.

Diatriba dijo...

"Qué hay en un nombre?", se pregunta Shakespeare. Una libertad contra la norma.