Hoy me levanté de la cama porque me dijeron que podía conectarme un momento a escribir. No sé por qué. No he hecho bien las cosas. No lo merezco. Escapé. No supe bien por qué, subí al automóvil y conduje cientos de kilómetros...regresé a la ciudad de la que huí. Sí, huí. Llegué por inercia al último sitio que pude llamar hogar, sólo para darme cuenta de que ya no tenía mas la llave de esa puerta y de que los árboles habían muerto, quizás desde febrero y yo no me había enterado. No pude más. Encendí mi teléfono (bonita forma de desaparecer, uno solo tiene que apagar el teléfono) y llamé.
Donde estás?. En Monterrey. Eso ya lo sé, dónde estás?. Vas a venir por mí?. Sí, sabía que vendrías acá. Desde hace cuanto sabes que escapé?. Desde que te fuiste, donde estás?. Carlos Salazar y Miguel Nieto. Sabes que no puedes seguir haciendo esto, voy por tí.
Me limpié la lágrimas, era la segunda vez en mi vida que estaba en esa calle llorando en una banqueta. No tardaron ni 15 minutos.
Sabes que no puedes con esto. Cómo sabías que vendría?. Igual sabía que llamarías, no te puedes ir. Y sí un día lo consigo?. Voy por tí y te regreso. Aunque yo no quiera?. Si quieres. Cómo sabes?. Lo sé, por eso llamaste. Y si llamé porque no puedo?. Entonces tengo razón.
En la carretera, de regreso a la ciudad destino y a esta institución me dijo algo que me dejó sin ganas de levantarme de la cama, hasta ahora.
Te amo. Por qué?. Porque yo si tengo los huevos para hacerlo.
No me lo merezco, no quiero levantarme de la cama.
Dejaron que Gobolina se quede conmigo. Espero no despertar un día y darme cuenta de que es una Gobolina de trapo.
Hoy, su bonito pelo negro brilla a un lado mío mientras escribo.
Donde estás?. En Monterrey. Eso ya lo sé, dónde estás?. Vas a venir por mí?. Sí, sabía que vendrías acá. Desde hace cuanto sabes que escapé?. Desde que te fuiste, donde estás?. Carlos Salazar y Miguel Nieto. Sabes que no puedes seguir haciendo esto, voy por tí.
Me limpié la lágrimas, era la segunda vez en mi vida que estaba en esa calle llorando en una banqueta. No tardaron ni 15 minutos.
Sabes que no puedes con esto. Cómo sabías que vendría?. Igual sabía que llamarías, no te puedes ir. Y sí un día lo consigo?. Voy por tí y te regreso. Aunque yo no quiera?. Si quieres. Cómo sabes?. Lo sé, por eso llamaste. Y si llamé porque no puedo?. Entonces tengo razón.
En la carretera, de regreso a la ciudad destino y a esta institución me dijo algo que me dejó sin ganas de levantarme de la cama, hasta ahora.
Te amo. Por qué?. Porque yo si tengo los huevos para hacerlo.
No me lo merezco, no quiero levantarme de la cama.
Dejaron que Gobolina se quede conmigo. Espero no despertar un día y darme cuenta de que es una Gobolina de trapo.
Hoy, su bonito pelo negro brilla a un lado mío mientras escribo.
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