viernes, 9 de agosto de 2013

Opinando

"Todo es culpa de esos malditos drogadictos" dijo la anciana encendiendo el quinto cigarro. Conté 14 cigarros en las 2 horas que estuve con ella. Fue asqueroso. Por un momento pensé que alguien debería decirle que ella formaba parte del grupo de drogadictos que tanto detestaba, que su adicción al tabaco era nauseabunda... luego recordé mi época de fumadora y la vez en la que un obeso me dijo en un restaurante "que asqueroso vicio" a lo que yo respondí "que asqueroso cuerpo". Me gustaba fumar, pero pensar en la salud de mis hijos me impedía seguir haciéndolo placenteramente, por eso lo dejé. En cuanto se vayan a hacer sus vidas y me dejen en paz lo retomaré. Decidí decirle a la anciana lo siguiente "fumar también es una adicción, yo creo que cada quién se hace mierda a su manera, con la droga de su elección, legal o ilegal" Y fue lo último que me dejó decirle. Se levantó y se fue indignada murmurando con su cigarro en la boca "Drogadicta yo!? Nomás eso me faltaba"

"No ha pensado que la gente no está preparada para oír lo que usted tiene que decir?" sonó la voz de mi psicoanalista en mi inconveniente cabecilla.

Ya qué!?.


No hay comentarios: