Unas personas a las que conozco de hace poco tiempo me invitaron a un balneario en Tequisquiapan. Cabe señalar que sólo la palabra "Balneario" me da asco y que la palabra "Tequisquiapan" me suena a "lugar donde se reúnen los chilangos". Llevaba casi un mes diciendo que no a la invitación de esta extraña familia de buenas personas (odio a las buenas personas) hasta que ayer por fin accedí a ir a un "balneario en tequisquiapan".
Fue justo lo que esperaba. Chilangos borrachos en una alberca. Mis pequeños bebes y yo estuvimos un momento en el chapoteadero. Marco se divirtió mucho, Mauricio ni se enteró de donde estaba y yo rogaba a los dioses que me volvieran sorda para no escuchar la enorme cantidad de pendejadas que decían los susodichos.
Regresé a mi casa y juré no volver.
Guacala!
Fue justo lo que esperaba. Chilangos borrachos en una alberca. Mis pequeños bebes y yo estuvimos un momento en el chapoteadero. Marco se divirtió mucho, Mauricio ni se enteró de donde estaba y yo rogaba a los dioses que me volvieran sorda para no escuchar la enorme cantidad de pendejadas que decían los susodichos.
Regresé a mi casa y juré no volver.
Guacala!
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