"Ya es de noche" dijo L. en la oficina a las 6pm. Yo respondí "...señor, quédate con nosotros".
Los presentes rieron, sabiendo que soy atea. Luego, ingenua, pregunté: "Aquí no hay una estación de radio que pase oraciones o cosas así a la hora del angelus o en la noche?"
Me miraron extrañados.
Entonces tuve que confesar que en Ciudad infierno y el noreste del país hay una cadena de radio y televisión que a ciertas horas transmiten oraciones católicas, como esa, que dejan condicionados a los miserables humanos, obligados a escucharlas durante todas sus vidas.
La respuesta fue: No mames! Estás exagerando.
Entonces pensé: ojalá.
Sonreí y regresé a mi oficina pensando que como ciudad infierno no hay dos, bendito sea el señor.
¬¬
No hay comentarios:
Publicar un comentario