miércoles, 30 de octubre de 2013

La puerta se cerró detrás de tí...

Escuché los pasos detrás de la puerta que daba al departamento contiguo una madrugada a las 3:45am. El departamento estaba abandonado por algún motivo. Nunca tenía anuncios de se renta o se vende... todos los demás sí. Incluso el mío lucía abandonado cuando lo renté. No pregunté cuanto tiempo tenía vacío, pero no me importaba, encontré bajo todas esas capas de polvo el depa de mis sueños, el lugar que sería mi hogar y el de mi gato.
El departamento de al lado estaba clausurado, mi depa tenía esa puerta extraña justo en el muro en donde estaba el espejo pintado en la recámara principal. ¿Quién pega un espejo en la pared para luego pintarlo? pensé. Lo de la puerta no me pareció tan raro, era obvio que en algún momento ambos departamentos habían sido parte de la misma casa. La primera vez que escuché los pasos estaba en el baño, me levanté en la madrugada a orinar, semi cruda, eran las 3:45am, solo había dormido una hora, el gato se estiró y fué conmigo al baño a pedirme que abriera la llave del lavabo, para tomar agua. Sentada en la taza, escuchando el chorro de la llave mientras el gato tomaba agua combinado con el chorro de mi orina con olor a cerveza escuché pasos en el depa de al lado. "Alguien se metió" pensé. Me lavé las manos y me fui a dormir la borrachera, sin preocuparme en lo absoluto. El gato me siguió y se acomodó de la forma más incomoda para mí, como siempre. Al salir por la mañana no ví señas de que hubiera alguien y lo olvidé casi de inmediato.

Una semana después pasó de nuevo, a la misma hora, en las misma circunstancias, sólo que al día siguiente noté que el espejo estaba un poquito rasgado, como si una uña hubiera pasado por encima de la pintura morada que lo cubría. No le dí importancia, esas cosas pasan, no? Pintura deteriorada, o el gato rasguñando bichos imaginarios en la pared, nada raro.

Las cosas continuaron así, aproximadamente 3 meses, cada miércoles, a las 3:45am alguien entraba al depa de al lado y caminaba por ahí. Nada más.

La noche que tocaron a la puerta brinqué de la cama. El gato maulló molesto. Me acerqué a la puerta un poco adormilada e incrédula... escuché voces y pasos, silenciados por un: shhhhhh!!! de alguien muy cercano a la puerta, tal vez el mismo que tocó unos minutos antes, aún no tenía miedo. Pensé que eran adolescentes verificando que no hubiera nadie al lado para hace runa fiesta o algo así. Me alejé un poco de la puerta solo para descubrir que el espejo tenía una esquina limpia, sin pintura... y que por esa esquina se veía movimiento, en mi propio cuarto... gente caminando, gente sentada en mi cama, gente diciéndose shhh entre ellos Sentí latir mi corazón más rápido que nunca. La sangre se me agolpaba en las sienes. Ahí fue donde el miedo se apoderó de mí.

Cuando me acerqué de nuevo a la puerta, el gato me dijo que no abriera la puerta, que nada bueno podría salir de ahí, que las puertas cuando se cierran es por algo. No lo escuché. Dejé de prestar atención al hecho de que mi gato me estaba hablando.

Y ahora esto.


::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Feliz Luna 3010


No hay comentarios: