Hace muchos años X. me dijo que vió una película de beisbol y que decía que a veces ganas, a veces pierdes y a veces llueve.
En este partido llueve, es cómo si no tuviera la oportunidad de ganar ni de perder. Mentira! a quién quiero engañar, mis privilegios son impresionantes. Pero aún así, sigo llorando si Mishu me escribe, sigo sin entender porque es tan complicado estar con alguien. Sigo esperando que regrese algo que ya no existe, sigo aferrada a un pasado que ya no es, sosteniendo vínculos caducos y rancios. Relacionándome incluso con seres de espanto para sentir algo.
Yo sé que la única persona que me puede querer como yo quiero soy yo, sé que el alcohol no me ayuda a tomar las mejores decisiones y que debería escuchar a mi corazoncito que me pide a gritos que pare. Que termine de una vez con esos vínculos caducos y rancios, que elabore el duelo de los amigos que ya no son, de la gente que ya no está, del lugar al que ya no pertenezco, del lugar de donde no soy y que aprenda a estar en paz.
El pensamiento intrusivo "Que cansada estoy" lleva años jodiendome la cabeza. Estoy muy cansada de esperar lo que no es, de mantener apariencias, de no ser ni estar y tener miedo. Supongo que esta es una de esas ocasiones en las que no puedo ni ganar ni perder, está lloviendo, ni siquiera puedo jugar.
Pero ha sido un gran juego. Sólo hay que esperar a que deje de llover.
O dejar de mamar y tomar antidepresivos.
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