En vista de las circunstancias, he decidido llorar todos los días a la verga.
Hasta que se me olvide llorar y contar los días.
A la verga, ya estoy vieja y estoy cansada.
En vista de las circunstancias, he decidido llorar todos los días a la verga.
Hasta que se me olvide llorar y contar los días.
A la verga, ya estoy vieja y estoy cansada.
No puedes encontrar afuera lo que no tienes adentro.
He estado rodeada de gente chidísima, haciendo cosas nuevas, entretenida, sonriendo.
Pero luego, los sábados me escribe el grandulón, me pregunta: cómo estás?. Respondo: bien.
Comienza a molestarse, me reclama, dice que mi respuesta le dice todo, que no volverá a molestarme, que se imagina en donde estoy... no respondo.
Cuando siento que salí del pozo, que estoy bien, que todo va a estar bien, esos mensajes me hacen sentir que me toman del pie y me arrastran al pozo de miseria otra vez.
Al día siguiente agarro fuerzas para agradecerle que me haya sacado de su vida. Me dice: ok.
Nuevo conteo. Dos días sin llorar.
Puedo salir del pozo ahora. Parece ser seguro.
Caminaré. Sacaré los vidrios, sanaré las heridas y caminaré.
Haré muchos amigos, aprenderé mil cosas nuevas, reiré... y todo, poco a poco, va a ser mejor. Arrastraré el corazón roto hasta que quiera entrar de nuevo, hasta que él también quiera caminar.
Estoy lista y me lo merezco.
Me dijiste que volviera a escribir. Te dije que volvería a escribir, solo si me leías.
Gracias por estar en estos momentos tan horribles.
Diatriba volvió, a usar este bote de basura que a pesar de los años y de manera virtual, sigue estando aquí. Igual que tú Ernia.
Gracias.