lunes, 19 de abril de 2021

Carol

 Ella también está triste, como yo. Pero tiene pequeños logros: amigos nuevos, una planta de aguacate, muchas gardenias y un chingo de luz.

Lo va a lograr, estoy segura. Se va a cortar el pelo y va a viajar a todos los lugares que no conoce. Va a permitir que la amen y tratará de ser consciente de su respiración cada vez que el dolor en el pecho regrese. (No, no es covid)

La envidio y a veces la admiro, porque presta atención a los mensajes que le llegan desde quien sabe donde y aprende a escucharse y a envejecer. 

Es una gran persona, es buena aunque muchos traten de hacerle pensar lo contrario. Y aunque a veces se le nuble el cielo, hace que las plantas crezcan cerca de ella. Debe tener algún pacto secreto con la tierra.

Ojalá fuera mi amiga, tal vez si dejo de ser tan grosera con ella y la abrazo y dejo de decirle lo estúpida que es, me acepte en ese corazoncito roto que tiene... y que lamentablemente para ella y para mí, nos tocó compartir. 

miércoles, 14 de abril de 2021

Para de contar

En vista de las circunstancias, he decidido llorar todos los días a la verga. 

Hasta que se me olvide llorar y contar los días. 

A la verga, ya estoy vieja y estoy cansada. 


martes, 13 de abril de 2021

Diatriba y el pozo.

No puedes encontrar afuera lo que no tienes adentro. 

He estado rodeada de gente chidísima, haciendo cosas nuevas, entretenida, sonriendo.

Pero luego, los sábados me escribe el grandulón, me pregunta: cómo estás?. Respondo: bien.

Comienza a molestarse, me reclama, dice que mi respuesta le dice todo, que no volverá a molestarme, que se imagina en donde estoy... no respondo. 

Cuando siento que salí del pozo, que estoy bien, que todo va a estar bien, esos mensajes me hacen sentir que me toman del pie y me arrastran al pozo de miseria otra vez. 

Al día siguiente agarro fuerzas para agradecerle que me haya sacado de su vida. Me dice: ok.

Nuevo conteo. Dos días sin llorar. 


miércoles, 7 de abril de 2021

Diatriba y los catálogos de humanos

Cuando me levanté del charco de lágrimas en el que me dejaron, descargué Bumble y Tinder. 
"Vamos a conocer gente" dije. 
El horror!!!
El catálogo de humanos es deprimente. Personas buscando un poco de amor en una app que me sabe más bien a drama y ansiedad anticipados.
Las borré. 
Prefiero enamorarme de mí otra vez. Como antes de que las mentiras y las verdades a medias me hicieran sentir que era yo la que estaba mal. Dice el dicho: estar loca no es malo, ser un mentiroso sí.

Hace un par de semanas me dijeron: esto es un fracaso, contigo no encuentro paz.

Ahora creo que terminar algo que era malo para mí es un gran éxito y que si no hay paz, daré guerra. 


Conteo:
No sólo llevo 3 días sin llorar. Llevo 3 días sonriendo.




lunes, 5 de abril de 2021

Mi merecido

Puedo salir del pozo ahora. Parece ser seguro.

Caminaré. Sacaré los vidrios, sanaré las heridas y caminaré. 

Haré muchos amigos, aprenderé mil cosas nuevas, reiré... y todo, poco a poco, va a ser mejor. Arrastraré el corazón roto hasta que quiera entrar de nuevo, hasta que él también quiera caminar. 

Estoy lista y me lo merezco. 



domingo, 4 de abril de 2021

Hola Ernia

Me dijiste que volviera a escribir. Te dije que volvería a escribir, solo si me leías.

Gracias por estar en estos momentos tan horribles. 

Diatriba volvió, a usar este bote de basura que a pesar de los años y de manera virtual, sigue estando aquí. Igual que tú Ernia. 


Gracias. 

lunes, 11 de junio de 2018

Diatriba, sin Luz.

Hace un par de semanas fui a Mcallen a despedirme de Wela.
"Cayito, Cayito, me voy a morir" me dijo cuando me vió. Sin aviso, las lagrimas brotaron de mis ojos... ni siquiera sentí esa extraña sensación en la nariz, señal previa del inminente lagrimeo, no, nomás comenzaron a salir, groseras.

Cuatro días después de mi partida, mi prima me escribió a las 6:42am. "Hey! She is not breathing anymore" ella estaba ahí. Que difícil.

A pesar de que es algo que uno sabe, incluso que espera, he pasado los días como sombra. Siento que perdí la luz... así se llamaba "Luz", ja! Y hay días en los que lo único que quiero es volver a tener 5 años, que sea verano y caminar por el baldío a su lado, cuando bajara el sol, para ir a comprar a Rivas y regresar a su casa, llena de gatos, a que me de unos "postostes" (nunca supe por qué le decía así al cereal, supongo que por la marca "post", ahora nunca lo sabré).
De ella, me quedaron las siguientes frases: "uyuyuyuyuy", "gloria a dios" ó "gloria al señor" (aplica para cada vez que uno se siente o se levante), "desgraciada mosca" y esa bonita historia de que cuando uno le da de comer a un gato, se va al cielo. Me gustaría creer que ahí es a donde ella se fue. Si no fuera yo tan atea... pero sí alimentó a muchos gatos, que se amontonaban en su puerta para recibir comida y se tendían en la entrada de su casa a cuidar lo que cuida un gato: nada.

Ella me cuido incluso en mi primer embarazo, a los 31 años, cuando se supone que sean los nietos los que cuidan a sus abuelos... no, ella no, ella nos siguió cuidando a todos hasta el final de su vida.

Adiós Wela, te voy a extrañar un poquito cada día de mi vida.