martes, 22 de abril de 2014
sábado, 12 de abril de 2014
Cumplidos
Y el mejor cumplido fue: "me encanta besarte, tienes la saliva fría".
Nunca lo entendí. ¿Cómo es que tengo la saliva fría? Nadie más lo comentó, ¿será verdad? ¿Cómo comprobarlo?.
Se me ocurrió preguntarle a otro "¿cómo calificarías la temperatura de mi saliva?" No debí hacerlo. Es una de esas cosas que aún no puedo controlar, debo dejar mis ocurrencias para mí, no compartirlas con los demás.
Mis ocurrencias algún día me harán ganar un Nobel o un Honoris Causa, lo sé, pero me impedirán relacionarme con los humanos si no aprendo a controlarlas (Esa ilusión absurda)
En fin, supongo que algún día entenderé.
Nunca lo entendí. ¿Cómo es que tengo la saliva fría? Nadie más lo comentó, ¿será verdad? ¿Cómo comprobarlo?.
Se me ocurrió preguntarle a otro "¿cómo calificarías la temperatura de mi saliva?" No debí hacerlo. Es una de esas cosas que aún no puedo controlar, debo dejar mis ocurrencias para mí, no compartirlas con los demás.
Mis ocurrencias algún día me harán ganar un Nobel o un Honoris Causa, lo sé, pero me impedirán relacionarme con los humanos si no aprendo a controlarlas (Esa ilusión absurda)
En fin, supongo que algún día entenderé.
lunes, 24 de marzo de 2014
Mamaseadas 1
En el gueto en el que vivo pasa un señor que vende pan y pasa en su triciclo amarillo con una canastota gritando: PAAAAAAAN!
Yo, que soy adicta al pan dulce, salgo corriendo cada vez que lo escucho.
Mi hijo mayor lo sabe, así que cuando el lo escucha antes que yo, va y me dice: Mamá!!! Pan, pan!
Fue una de sus primeras palabras, PAN. No porque le dé de mi pan, si no de verme como loca buscando mi cartera para salir a comprar pan cada que el señor del pan pasa por la casa gritando PAAAAAN.
Mi hijo mayor es una chulada de huerco, aunque aquí me pregunten que por qué le digo "puerco" al niño. Jajaja.
Todo parece indicar que me quedaré aquí más tiempo del que tenía planeado. Así que me pondré a planear viajes con las crías, mientras no tenga que pagar boletos completos puedo recorrer el mundo con ellos, uno amarrado a la espalda y el otro de la mano.
Bonita mi vida últimamente. No me queda ni un segundo para pensar, así que me conformo con hacerlo mientras manejo. Pero a veces contar vehículos de color rojo me entretiene más. Tengo la panza destrozada, pero algo es algo.
Y al final del día termino rendida, con media hora para ver fútbol picante y jugar plants vs zombies simultáneamente. Después de lavar niños, biberones, ropa, acomodar mochilas y hacer de cenar.
Me gusta, debo decirlo, esto de vivir ocupada.
lunes, 3 de marzo de 2014
lunes, 10 de febrero de 2014
Gobotristeza
Hay días como hoy, en los que extraño tanto a mi enorme gata que mientras cocino siento como se soba en mis piernas. Y la extraño tanto tanto. :(
sábado, 21 de diciembre de 2013
Limpieza
Mientras Doña R. limpia mi escritorio me pregunto si se da cuenta del placer que me causa verla limpiar mi oficina.
Siempre se apura para hacerlo, no sé si la incomoda el hecho de saber que me causa placer o le molesta que la esté viendo o piensa que me estorba. Siempre es rápida y me obliga a retenerla pidiéndole que limpie las ventanas, las puertas, la planta o cualquier cosa que la haga quedarse un rato más frotando su trapito con desinfectante sobre cualquier superficie.
Debe odiarme por ponerla a trabajar de más. Seguro llega a su casa quejándose de mí y dice: esa loca ahora me puso a limpiar la estúpida planta!. O tal vez se entera y llega a su casa diciendo: esa loca no deja de verme limpiar su planta, le da placer verme limpiando, maldita degenerada!.
No lo sé, ni me interesa tanto. Así que le pido que venga a limpiar las ventanas, y mientras escribo esto me doy cuenta que me voltea a ver maliciosamente. Lo sabe! Y además sabe que estoy escribiendo al respecto y seguramente le causa placer. Maldita degenerada!
Siempre se apura para hacerlo, no sé si la incomoda el hecho de saber que me causa placer o le molesta que la esté viendo o piensa que me estorba. Siempre es rápida y me obliga a retenerla pidiéndole que limpie las ventanas, las puertas, la planta o cualquier cosa que la haga quedarse un rato más frotando su trapito con desinfectante sobre cualquier superficie.
Debe odiarme por ponerla a trabajar de más. Seguro llega a su casa quejándose de mí y dice: esa loca ahora me puso a limpiar la estúpida planta!. O tal vez se entera y llega a su casa diciendo: esa loca no deja de verme limpiar su planta, le da placer verme limpiando, maldita degenerada!.
No lo sé, ni me interesa tanto. Así que le pido que venga a limpiar las ventanas, y mientras escribo esto me doy cuenta que me voltea a ver maliciosamente. Lo sabe! Y además sabe que estoy escribiendo al respecto y seguramente le causa placer. Maldita degenerada!
domingo, 15 de diciembre de 2013
Conclusiones 1.
Podrás sacar a la mujer del infierno, pero jamás podrás sacar el infierno de la mujer.
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